Una contraseña compartida no es una estructura de acceso
Cuando varias personas utilizan la misma cuenta, el club pierde control. No queda claro quién necesita editar, quién solo debería consultar ni qué hacer cuando alguien abandona el cuerpo técnico. El problema crece con cada equipo y cada cambio de temporada.
NeoTactIQ separa el acceso por usuario y utiliza tres roles claros. No hay que compartir una contraseña para dar visibilidad a un coordinador ni abrir capacidad de edición a alguien que solo necesita supervisar. La estructura es deliberadamente simple: administración, edición por equipo y solo lectura.
Cada persona del club accede con su propio rol: administración, edición por equipo o solo lectura, con invitaciones y revocación controladas.